Saltar la cuerda

El video de TED me hizo reflexionar mucho. Debo reconocer que vengo desea generación de alumnos y docentes que son parte de esa maquinaria donde se hacen personas iguales por miles y que necesitan de alguien “que les enseñe” en lugar de acompañarlos a extraer de sí mismos las capacidades propias para aprender y crear conocimiento. Sin embargo, el contacto con la juventud de ahora, con su inquietud por averiguar otras cosas que las “que se enseñan” en el aula, me ha retado a modificar mi postura frente al proceso de enseñanza-aprendizaje, ¿cómo ha sido ese reto?:

Hacerme a un lado, dejar que averigüen por ellos mismos: al inicio con quejas de su parte “¿cómo debo hacerlo?” que no son más que producto de lo que hemos hecho con ellos, depender de quien les tiene que decir cómo hacer las cosas, luego, con un poco de paciencia y asombro ante lo que van haciendo (festejando cada paso que dan, porque, cierto, todos necesitamos de esa “abuelita” que nos diga, ¡bien, es asombroso lo que vas descubriendo!) y apenas voy viendo algunos retoños, una creatividad y una iniciativa que me dejan boquiabierta.

Me reta a ir dejando esas viejas prácticas docentes donde ellos “tienen que necesitarme” para dejarlos hacer a su modo, creo que estoy entrando en una transición que me entusiasma y asusta un poco a ratos, ya que en ocasiones me sorprendo a mí misma pensando “¿y cómo los voy a evaluar?” ¿yo? ¿por qué yo?. Aún con restos de lo que ha sido su aprendizaje hasta ahora, preguntan “¿y va a haber examen?, ¿y cuánto me saqué?”

Ciertamente no puedo desligarme del contexto universitario e institucional donde las cosas siempre han sido así, donde hay que poner una evidencia del aprendizaje y “las normas de cada departamento y academia” te empujan de alguna manera a hacer las cosas como siempre, pero creo más bien que me aferro a ellas por sentirme insegura frente a lo nuevo y por miedo a experimentar otra cosa diferente. Entonces me viene un recuerdo y siento como cuando solíamos brincar la cuerda en grupo, ese momento en el que cuentas para ti misma “a la una, a las dos y a las tres” para entrar a la cuerda y saltar, calculando el momento en que no te caerás y podrás mantener el ritmo.

Me encanta la propuesta de los Entornos de Aprendizaje Autoorganizado y me encantaría aprender a hacer algo de esto, entrar a la cuerda a saltar, no sé cómo, ¿ser una de esas abuelitas? No tengo idea, pero me entusiasmó mucho ver cómo pueden generarse procesos confiando en que las personas tenemos los recursos para extraer una capacidad de aprendizaje asombrosa.

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8 respuestas a Saltar la cuerda

  1. adelcampo dijo:

    Hola gcastros,
    Me encantó tu analogía de ‘saltar la cuerda’. Muchas veces me he sentido así y es realmente difícil saber como y cuando hacer las cosas.
    La idea presentada en TED, también me encantó! Sería maravilloso que nuestros alumnos fuera sí de hambrientos de saber. Probablemente tu materia se preste a que pudieras seguir éste modelo y que bien por tí y tus alumnos! Por otro lado, en la mía,no siempre hay oportunidades de hacerlo, y cuando las hay, a los chicos no les interesa mucho. Es muy desgastante preparar las actividades de una clase en base a lo que ellos van a traer de su investigación y toparte con que sólo 2 alumnos traen lo que les pediste. ¿Cómo enfrentar y superar eso?
    Saludos,
    Angie

    • gcastros dijo:

      Hola Angie:
      Me parece que todos estamos en transición, tanto los alumnos como uno mismo como docente y el proceso puede ser lento, ¿qué materias das? las mías tampoco son sencillas, o son muy teóricas (Teorías en Psicoanálisis, Concepto de persona y personalidad) o son demasiado practicas (Etapas del desarrollo humano) en la que más han respondido para investigar por su cuenta es en la materia de Estudios de Género y Prácticas sexuales, a veces depende del grupo, pero creo que la clave es no darse por vencido y volver a intentar el salto ¿no crees?
      Saludos!
      Gaby

  2. msalinas dijo:

    Uff las preguntas que plantean (¿y cómo los voy a evaluar?, ¿yo?, ¿por qué yo?, ¿cómo hacerle cuando los estudiantes no hacen la tarea?, ¿que pasa cuando mi materia no se “presta” para este tipo de propuestas abiertas?…) son justamente el centro de la discusión sobre la educación y la virtualidad, espero que a lo largo de esta ruta, estas preguntas se vayan respondiendo, aunque estoy segura que surgirán muchas otras 🙂

  3. Montse Caridad dijo:

    Hola, yo estoy exactamente igual que “adelcampo” (perdón no se tu nombre), yo no entiendo como poder incluir estos procesos a mi materia, doy Introducción a la Tipografía en Diseño y mi clase es 10% teoría y 90% práctica y ejercicios. No he logrado entender como incorporar esta “nube” y esta “necesidad de obtener más información por su cuenta” en mis alumnos. Tengo videos, y blogs que les paso para que vayan conociendo como es la historia del ser humano, como comenzó a comunicarse y a crear abecedarios, que es básico hoy para todo, pero no logró que ellos tengan esas ganas, como los niños del video, para buscar más por su cuenta. Se que nuestro sistema de educación los tiene acostumbrados a tenerlo “peladito y en la boca” del maestro y solamente están preocupados por obtener un 10. No entiendo como sembrar la semilla de querer saber más, sin tener esa frustración de solo tener 1 alumno interesado.
    Saludos.

    • msalinas dijo:

      A propósito de la motivación Luli Centeno publicó en g+ lo siguiente

      Mi opinión es que el aprendizaje por proyectos, el basado en problemas, en indagación y otros métodos similares nos dan la oportunidad de enganchar a los estudiantes con nuestras materias y con lo que esperamos que aprendan. Con estos métodos hay una mayor motivación en los alumnos porque los aprendizajes son profundos y centrados en ellos y no en la figura del profesor y si estos métodos los apuntalamos con el uso de las tecnologías sin lugar a dudas nuestras prácticas docentes tendrán que ser mejor.

      ¿Alguno de ustedes ha experimentado con este tipo de actividades? ¿Qué opinan al respecto?

      • Gabriela Castro dijo:

        Si! yo los he empleado, como “docente nueva” aprendiendo en el ITESO, he sido muy “rutera” y eso me ha ayudado mucho: aprendizaje significativo y situado, el interés para el aprendizaje, metodología basada en problemas, qué cuando y como evaluar, metodología con casos, etc. ¡y todos son muy útiles! me abrieron las puertas de la creatividad que tenía “medio enterrada” no se dónde, pero el primero, creo que fue la llave, ¿cómo hacer significativo el aprendizaje?, ¿cómo situarlo en la realidad que ellos viven, en su experiencia? y, generalmente cuando tengo dificultades de motivación, empiezo a enlazar con algo que estén viviendo, algo que puedan enlazar a su experiencia, tal vez es menos complicado que otras asignaturas ya que la psicología nos implica a todos, pero procuro que lo que voy a enseñar parta de una situación real y de ahí “hago caminito” (como en las damas chinas) a mi meta para decirles el contenido de lo que pueden aprender.

      • teresavi dijo:

        Muy de acuerdo que este tipo de herramientas facilita el proceso, me parece que la parte que “detona” es la que no se plantea correctamente para poder hacer que los alumnos se muevan y se genere un aprendizaje situado, con propuestas, con análisis, generando un aprendizaje y no solo repitiendo o memorizando. Creo que no es sólo la aplicación de las herramientas que se les pueda dar para la construcción de los proyectos, voy reflexionando en la parte que nos toca de lanzarlos dentro de ese proyecto para que muestren su creatividad, su compromiso y nos puedan asombrar con sus aportaciones. Aún no se como, pero creo que hay técnicas que utilizamos que no del todo se deben cambiar, más bien “verlas” desde otro ángulo =)

    • Gabriela Castro dijo:

      Hola Montse:
      Yo no tengo respuestas, solo más preguntas y te las hago a tí: ¿te gusta tu materia?, ¿la disfrutas preparándola, dándola a los alumnos?, creo que el 50% de la motivación de los alumnos la obtienen de nuestra actitud y el otro 50% supongo que de la creatividad que uno tenga para modificar la dinámica de la clase. A veces nuestra frustración también se nota. Me pasó en uno de mis grupos, nomás no me hacían caso y lo único que hice fue callarme y los dejé en su onda, cuando se dieron cuenta del silencio, me voltearon a ver y se callaron todos, solo atiné a decirles: “me siento frustrada, porque haga lo que haga, ustedes no muestran interés en aprender” fue una confesión espontánea, no sabía que hacer, ellos solo me miraban expectantes y luego dije: “bueno ahora ustedes pueden decir porqué están aquí, qué quieren aprender y para qué creen que les va a servir esta asignatura” y, aunque no di la clase que tenía pensada, empezaron a hablar tímidamente, a proponer cosas para la clase y, les “pasé la estafeta”! creo que fue un momento incómodo, pero se dieron cuenta de que les tocaba a ellos poner de su parte. ¡Animo! 🙂

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